Como sabemos que no sois pocos los que tenéis el Oktoberfest en vuestra lista de viajes pendientes desde hace mucho tiempo queremos presentaros la guía definitiva, para que disfrutéis de la fiesta como si fuérais del mismísimo Múnich. Echa un vistazo al siguiente infográfico y déjate atrapar por el espíritu bávaro.

Guía para el Oktoberfest 2017

Las celebraciones comienzan el sábado 16 de septiembre al mediodía, tradicionalmente en la carpa Schottenhamel, con una solemne procesión del primer barril de cerveza y la popular expresión O’zapft is!, que precede al rito de los golpes que marca el inicio del Oktoberfest. Sólo entonces puede ser servida la cerveza a lo largo de todas las carpas del Theresienwiese.

Llegada y selección de las carpas

Si vas a utilizar el transporte público desde tu apartamento en el centro de Múnich hasta el recinto del Oktoberfest deberás bajarte en la estación de Theresienwiese. No obstante, cada año son millones las personas que visitan el festival, por lo que, si quieres evitar las grandes aglomeraciones, puedes apearte en la parada de Schwanthalerhöhe, un poco más alejada pero también menos transitada y por la que pasan las líneas U4 y U5.

¡Ya estamos aquí! Ahora sólo hemos de elegir una carpa. Las 14 carpas están repartidas por el recinto del Theresienwiese, que ocupa 31 hectáreas. Los 144 establecimientos ofrecen hasta 119.000 asientos y dan empleo cada año a nada menos que a 13.000 trabajadores. La tienda más grande es la de Hofbräuzelt que, incluyendo su jardín exterior ofrece un aforo de 11.000 asistentes. La carpa más pequeña, por su parte, es la de Mugs Schiebl, con 60 asientos.

Desde que tuvo lugar el 200 aniversario del Oktoberfest en 2010 el Oide Wiesn tiene lugar cada año en la parte más al sur del Theresienwiese. Se trata de una especie de ampliación nostálgica del festival, consistente en dos carpas principales en las que, básicamente, nos trasladaremos atrás en el tiempo, cuando se servía la cerveza en jarras tradicionales. Esta es una zona frecuentada por auténticos muniqueses, más que por turistas y visitantes ocasionales.

La cerveza se sirve, en general, en las carpas grandes, de 10 de la mañana a 22:30 de la noche de lunes a sábado, y los domingos y festivos de 9 de la mañana a 22:30 de la noche. Hay excepciones como las de las carpas de Käferwiesn-Schanke y Weinzelt, que permanecen abiertas hasta la 1 de la madrugada. Para muchos asistentes es a partir de ese momento cuando empieza la verdadera fiesta. Si te atreves a ir de marcha después de tanta cerveza podrás disfrutar de lo que los locales llaman el Afterwiesn.

Reserva de asientos en las carpas

Si te gusta planear las cosas con antelación, estás de enhorabuena, ¡pues las reservas son gratis! O casi, ya que cada reserva lleva asociada un cupón de consumición de dos cervezas grandes y medio pollo asado por persona. Los pedidos van por mesas, es decir, por grupos de diez personas y, por lo general, se pueden cancelar con unas semanas de antelación sin coste alguno.

Se recomienda reservar cuanto antes, ya que los asistentes al festival suelen ser previsores. De todas formas, siempre hay algún hueco durante algunos días de entre semana que podemos aprovechar hasta unas tres semanas antes del evento. Si nos decidimos a asistir sin haber reservado mesa deberíamos acudir no mucho más tarde de las 7 de la mañana para hacer cola.

Curiosidades: el fin de semana italiano

El segundo fin de semana del Oktoberfest se conoce popularmente como el “fin de semana italiano”, ya que son turistas de esta nacionalidad (que conforman hasta el 20% de los visitantes extranjeros al festival) los que suelen hacer acto de presencia masivo en esos días.

Malta y Lúpulo

El Oktoberfest cuenta con una serie de tradiciones que resultan fascinantes para el visitante. Una de estas tradiciones, quizá no tan fascinante, es la del incremento anual en el precio de la cerveza. Hace unos sesenta años, por la jarra grande de cerveza se pagaba el equivalente a 87 céntimos de euro, mientras que hoy en día alcanza un precio de entre 10,60 y 10,95 euros. Si comparamos los precios con los del pasado año el incremento ha sido de un 2,55%. Así y todo, se consumieron en 2016 hasta 7,5 millones de litros de cerveza. Cabe destacar que fueron 6 millones los visitantes que se acercaron hasta el festival. En nuestro infográfico puedes observar la evolución de los precios durante los últimos diez años.

La jarra oficial debería, teóricamente, corresponder a un litro de cerveza. Sin embargo, en la práctica esto no siempre ocurre, ya que en la vorágine del Oktoberfest los camareros y camareras no siempre son demasiado meticulosos tirando la bebida. Pero para evitar decepciones, los muniqueses de pro, que están en todo, formaron un grupo para asegurarse de que el tamaño de las jarras sea convenientemente inspeccionado por una comisión honoraria.

La cerveza que aquí se sirve es algo más fuerte que la que solemos tomar normalmente. La diferencia reside en su proceso de destilación, que afecta al contenido de alcohol. Mientras que la cerveza convencional contiene, aproximadamente, un 5% de alcohol la del festival cuenta con un grado más. Las destilerías bávaras que producen cerveza para el Oktoberfest son las de Augustiner Bräu, Hacker-Pschorr y Paulaner.

Lo que debemos saber

La tradición local de apurar de un trago una jarra de cerveza cuando se produce una pausa entre actuaciones musicales está terminantemente prohibida. De incumplir esta norma podemos ser expulsados de la carpa. Lo mismo se aplica a orinar fuera de las instalaciones designadas para este fin. Aquellos que busquen un rincón entre arbustos para desahogarse se arriesgan a ser multados con 100 euros.

El top 10 de la cocina bávara del Oktoberfest

Si no queremos acabar por los suelos, ¡tendremos que llenar el estómago! Encontrar un puesto donde comer no suele ser tarea difícil en el Oktoberfest, sobre todo cuando se trata de especialidades bávaras. Lo mejor para abrir boca es un codillo crujiente de cerdo en salsa de cerveza con su guarnición, o bien un buen filete de buey con salsa y puré de patata. Si, por el contrario, queremos algo más ligero, podemos optar por algunos bocados fríos, como una ensalada de salchichas. Para los amantes del pescado, recomendamos el Steckerlfisch, que suele ser una trucha a la brasa.

La carne constituye uno de los ingredientes principales de la comida que se sirve en el festival, pero ¡que no cunda el pánico! Los vegetarianos y veganos también aquí con su propia oferta gastronómica, que incluye Obazda casero con pan, Wiesnflammkuchen, una especie de quiche lorraine sin bacon o diversas especialidades de queso. También encontraremos, para los veganos, unas deliciosas selecciones con verduras de la región y panecillos caseros que harán las delicias de los asistentes al festival.

Todos aquellos que están acostumbrados a acudir al Oktoberfest suelen moverse como peces en el agua por los establecimientos de comida que más les gustan, y es que la experiencia es aquí un grado, y al fin y al cabo, tenemos varios días de festival por delante que hay que aprovechar al máximo. Y hablando de experiencia, si preguntamos a alguien local sobre la mejor cura contra la resaca, la respuesta será, casi con total seguridad, o bien un bretzeit bávaro, que consiste en bocados de pan con especialidades varias de la región.

La vestimenta imprescindible para el Oktoberfest

En cuanto al código de vestimenta del festival, la respuesta es bien clara: tendremos que lucir los trajes y vestidos tradicionales bávaros.

Para los hombres

Los míticos lederhosen, los pantalones de piel que todo asistente al Oktoberfest ha de lucir, en cualquiera de sus diferentes versiones, constituyen la prenda más emblemática para los días de la fiesta. Si quieres impresionar de verdad a las mujeres del festival deberías optar por su versión más corta, el Krachlederne. Además, la camisa debe lucirse con propiedad. Esta prenda suele ser de lino y a cuadros, combinando con elementos opcionales como el chaleco o un cardigan a juego. Para completar el atuendo, no debemos de olvidar los clásicos zapatos, conocidos aquí como Haferlschuhe.

Para las mujeres

Si para los hombres el elemento principal son los lederhosen, para ellas es el dirndl lo que no puede faltar. Se trata del tradicional vestido combinado con una blusa y un delantal a juego. En cuanto al calzado, se admiten desde zapatos con cordones hasta bailarinas o zapatos de tacón. A todo esto, ¿ya sabes cómo colocarte el lazo en el vestido? Lo que mucha gente no sabe es que este pequeño detalle resulta esencial para enviar según qué mensaje sobre la situación sentimental de la mujer que lo luce. ¡Echa un vistazo a nuestro infográfico antes de ponerte el dirndl! Si aún así sigues teniendo dudas, la app Oktoberfest.de puede resultar de gran utilidad.